El festival Sónar se despide de plaza Espanya en su versión diurna, celebrada en Fira Montjuïc, para acoger toda la programación del evento de músicas experimentales en Fira Gran Via, que actualmente acoge la versión nocturna. El recinto ferial de Montjuïc, en concreto, el Palau de Congressos, en la avenida de Maria Cristina, y el pabellón adjunto, en Rius i Taulet, donde se realiza actualmente el Sónar de día, desplegará unas obras de transformación del espacio a partir del año que viene. A lo largo de su historia, el Sónar ha afrontado diversas migraciones dejando atrás ubicaciones como el Pavelló de la Mar Bella y el CCCB. Los asistentes más fieles del festival se despiden del mítico espacio, al menos temporalmente, durante esta 31ª edición.

Vuelta a casa
“Mi pareja y yo nos conocimos en 2008 y vinimos por primera vez en 2009, cuando todavía estaba en el CCCB. Nos hemos hecho grandes aquí”, explica Núria, de 43 años. En aquel momento, aunque el festival era más pequeño, se celebraba en un lugar “icónico del centro de Barcelona”. “Me dio mucha pena cuando vino aquí, pero ahora me da pena también que se vaya“, expresa. A pesar de todo, intenta buscar el lado positivo del cambio: “Ganaremos en espacio, seguro que lo hacen muy bien y confiamos mucho en la dirección. Será cómodo no tener que pasar del día a la noche”. En el festival encuentra “un micromundo” en el que se siente “como volver a casa”.
Tradición festivalera
Fieles al Sónar desde hace más de 20 años, Isaac y Elsa, de 51 años, ven el festival como su propia “tradición”. “En el CCCB, cuando era más pequeño, es donde estaba el encanto”, expresan. A lo largo de estos años han encontrado en el festival un espacio al que acudían “sin saber qué artistas venían” y se llevaban algún descubrimiento propio. Aunque con el tiempo ha ido cambiando. “Cuando empezamos a venir costaba la entrada 30 euros. Ahora la cerveza vale 5,50”, manifiestan. “Supongo que el año que viene ya colgaremos las botas y dejaremos de venir. Ya tenemos una edad y el problema es que los hijos ya empiezan a querer venir”, lamentan.
Su última edición
Desde hace nueve años, Elsa y David viajan desde Castellón para disfrutar del fin de semana del festival. “Los primeros años veníamos solo al Sónar Día. Nos gusta mucho la música y el ambiente”, comentan con nostalgia. “Es una putada que dejen plaza España. No creo que volvamos el año que viene“, lamentan, ya que consideran que entonces “el encanto se pierde” y no les valdría la pena “hacer el esfuerzo de desplazarse desde Castellón”. “El Sónar Noche lo tienes en cualquier festival, esto del día no lo encuentras en otro sitio”, opinan con tristeza los castellonenses.



